Phoebe Gates, hija de Bill Gates, complicada por presunto fraude millonario en su startup Phia
La joven emprendedora está acusada de usar "cookie stuffing" para cobrar comisiones por ventas en las que no participaba. Podría enfrentar hasta 20 años de prisión por fraude electrónico.
Lo que empezó como una historia de éxito emprendedor se transformó en un escándalo que podría terminar con Phoebe Gates tras las rejas. La hija menor de Bill Gates está en el centro de una investigación por presunto fraude en su startup Phia, una asistente de compras con IA lanzada en 2025.
La acusación principal es que la aplicación usaba una técnica conocida como "cookie stuffing" o relleno de cookies. Según una investigación de Bloomberg, Phia abría pestañas invisibles en segundo plano para inyectar su código de afiliado en ventas que los usuarios realizaban de forma orgánica. De esta manera, se atribuía comisiones por transacciones en las que no había intervenido realmente.
Un experto en publicidad digital, Benjamin Edelman, explicó a la prensa que las reglas de los programas de afiliados son claras: solo cuentan los clics reales. "Las reglas no permiten clics falsos, simulados, imaginarios o hipotéticos. Solo un clic real sirve", sentenció.
Cuando el caso salió a la luz el 8 de julio, los representantes de Phia hablaron de un "error de software" que habían solucionado en menos de 24 horas. Sin embargo, mensajes internos de Slack filtrados muestran que tanto Phoebe Gates como su socia Sophia Kianni conocían la práctica desde hacía al menos siete meses.
En uno de los chats de diciembre de 2025, Gates preguntaba si el "auto drop" de cookies estaba activo en todos los sitios para maximizar el volumen de ventas. Kianni, por su parte, respondió a un desarrollador que alertó sobre la violación de normas con una frase que incentivaba a seguir con la práctica.
La prueba más clara de que no se trataba de un error técnico es el impacto económico: al desactivar la función, los ingresos diarios de Phia cayeron de 80.000 dólares a entre 10.000 y 28.000 dólares. Esa diferencia millonaria demuestra cuánto dependía la empresa de estas comisiones irregulares.
En Estados Unidos, este tipo de maniobras se persigue como fraude electrónico federal (wire fraud), con penas que pueden llegar a 20 años de prisión, multas elevadas y la obligación de devolver el dinero obtenido ilegalmente. Hay antecedentes que complican la defensa: en 2014, Shawn Hogan fue condenado a prisión por un esquema similar que afectó a eBay por 28 millones de dólares. Irónicamente, eBay es uno de los inversores de Phia.
Como consecuencia inmediata, Phia fue suspendida de la plataforma de afiliados Impact.com. La reputación de la empresa y de sus inversoras famosas, como Khloé Kardashian y Hailey Bieber, quedó gravemente dañada.
Por ahora no hay acusación formal ni fecha de juicio, pero los especialistas advierten que el caso tiene elementos suficientes para avanzar. Phoebe Gates, que buscaba construir su propio camino lejos del apellido familiar, enfrenta ahora el mayor desafío de su corta carrera emprendedora.