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OpenAI supera los u$s 40.000 millones en ingresos anualizados antes de salir a la bolsa

La empresa dueña de ChatGPT duplicó su tasa de ingresos en pocos meses y se encamina a debutar en Wall Street con números que impresionan, aunque todavía registra pérdidas millonarias.

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Red neuronal abstracta con nodos de luz conectados
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

OpenAI ya supera los u$s 40.000 millones en ingresos anualizados, casi el doble de lo que registraba a fines de 2025. La aceleración se produce mientras la compañía ultima los detalles para su salida a bolsa y busca consolidar su posición frente a rivales como Anthropic.

Según un comunicado interno del cofundador y presidente Greg Brockman, la tasa de ingresos creció más del 20% mes a mes durante julio. La directora financiera Sarah Friar había informado previamente que la empresa cerró 2025 con más de u$s 20.000 millones en ingresos anualizados.

El salto se explica por tres motores principales: la fuerte demanda de herramientas de codificación con IA, el crecimiento constante de suscriptores de ChatGPT y los primeros pasos en ingresos por publicidad. Productos como Codex (orientado a programación) y ChatGPT Work (enfocado en tareas empresariales) están impulsando gran parte de este aumento.

En un mercado cada vez más competitivo, OpenAI bajó los precios de algunos de sus modelos clave para captar clientes con presupuestos más ajustados. Mientras tanto, Anthropic reportó en mayo ingresos de rendimiento por encima de los u$s 47.000 millones, aunque ambos usan metodologías distintas para calcular esas cifras.

A pesar del fuerte crecimiento en ingresos, la empresa sigue en números rojos. En 2025 registró una pérdida neta de u$s 38.500 millones sobre u$s 13.070 millones de ingresos totales. Esto no frena sus planes: en junio presentó ante la SEC los documentos confidenciales para su debut bursátil.

Recientemente, OpenAI designó a Dali Rajic (ex Wiz) como nuevo jefe de ingresos tras la salida de Denise Dresser. El movimiento busca fortalecer el segmento corporativo, que se perfila como uno de los más prometedores.

Sam Altman, CEO y cara visible de la compañía, sigue siendo una de las figuras más influyentes del mundo de la inteligencia artificial. Con GPT-5.6, ChatGPT Work y Codex como principales impulsores, OpenAI trabaja a toda máquina para ganar terreno en el nicho de la programación frente a competidores chinos y estadounidenses.

El dato más llamativo es que en solo un mes las ventas anualizadas recurrentes superaron todo lo facturado en el segundo trimestre completo. Esto habla de la velocidad a la que se está expandiendo el negocio.

Aunque los números de ingresos son espectaculares, el camino hacia la rentabilidad todavía parece largo. La salida a bolsa pondrá bajo la lupa de inversores y analistas si OpenAI logra convertir este crecimiento explosivo en ganancias sostenibles en el mediano plazo.

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