Cómo se prepara el Ipanema de Embraer para volar con etanol argentino
El avión agrícola brasileño, único en el mundo certificado para usar solo etanol, ya probó biocombustible local y avanza en su certificación para operar en Argentina. Ventajas técnicas, económicas y ambientales.
El Ipanema, fabricado por Embraer, es el único avión agrícola del mundo que puede volar sin usar una gota de nafta de aviación. Desde 2004 está certificado para operar exclusivamente con etanol hidratado, y ahora se prepara para llegar a la Argentina usando etanol producido localmente a partir de maíz y caña de azúcar.
Sany Onofre, directivo de Embraer, confirmó durante una visita reciente al país que la aeronave ya fue probada con biocombustible argentino y que los análisis técnicos validaron su calidad. El combustible es el mismo que se usa en Brasil para autos flex y que la compañía certificó junto a la Agencia Nacional de Petróleo brasileña.
El modelo Ipanema 203 utiliza un motor Lycoming de pistón especialmente modificado. Funciona con etanol hidratado (entre 5% y 7% de agua), lo que le permite obtener mayor performance: un motor que entrega 300 HP con Avgas llega a 320 HP con etanol. Además, el costo operativo es menor pese a que consume más volumen, y reduce notablemente la huella de carbono.
Según Onofre, la química del etanol argentino es idéntica a la que se usa en Brasil, por lo que no existen barreras técnicas. El avión ya realizó vuelos de prueba exitosos y se encuentra en la recta final para su comercialización local.
Todavía resta un paso administrativo clave: la certificación ante la ANAC argentina. El directivo lo describió como un trámite casi idéntico al ya aprobado en Brasil, por lo que estima que se completará en pocas semanas. Una vez obtenido, el Ipanema entrará formalmente al mercado de la mano de un importador local.
Embraer ve en Argentina una oportunidad lógica por la cercanía geográfica, el perfil agrícola fuerte y la experiencia acumulada con este tipo de aeronaves de bajo costo operativo. Antes de llegar al país, la compañía ya avanzó en Paraguay, otro mercado con fuerte componente rural.
El contexto regional es favorable para los biocombustibles. Brasil acaba de reglamentar el Programa Nacional de Combustible Sustentable de Aviación (ProBioQAV), que establece metas obligatorias de reducción de emisiones a partir de 2027. La cámara argentina CIARA-CEC destacó el contraste con la situación local, donde considera que existe un rezago regulatorio importante en materia de biocombustibles para aviación.
El etanol se obtiene por fermentación de azúcares. En Argentina se produce principalmente a partir de maíz (convirtiendo el almidón en azúcares) o de caña de azúcar y su melaza. El proceso es similar al de las bebidas alcohólicas pero a escala industrial y con fines energéticos.
Para los productores agropecuarios, esta aeronave representa una alternativa con menores costos operativos y mejor performance ambiental. Para Embraer, es la forma de extender a la región una tecnología que lleva dos décadas de ventaja competitiva y que nadie logró replicar hasta ahora.
Una vez que complete la certificación local, el Ipanema 203 podrá operar comercialmente en el país usando un combustible que se produce a pocos kilómetros de donde se vuela. Eso reduce dependencia de importaciones, baja la huella de carbono y aprovecha la capacidad productiva agroindustrial argentina.