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Sueldos: caen en pesos pero suben en dólares, ¿qué mide mejor el poder real?

Los salarios registrados perdieron 7,8% en términos reales entre nov‑2023 y ene‑2026 según el INDEC, mientras que medidos en dólares mostraron subas por la apreciación cambiaria.

Publicado el 21 de abril de 2026, 20:05 hs

Sueldos: caen en pesos pero suben en dólares, ¿qué mide mejor el poder real?

Los salarios registrados mostraron una caída real del 7,8% entre noviembre de 2023 y enero de 2026, según el Índice de Salarios del INDEC. Esa cifra resume la paradoja que más se comenta: en pesos la mayoría perdió poder de compra, pero medidos en dólares —por la fuerte apreciación del tipo de cambio en algunos períodos— los ingresos aparecen en alza. Esta primera línea deja claro el nudo: ¿qué medida refleja mejor la realidad cotidiana del trabajador argentino?

¿Por qué suben los sueldos en dólares y caen en pesos?

La explicación principal es cambiaria: cuando el dólar se aprecia respecto del peso, convertir un salario nominal en pesos a dólares produce una ganancia en moneda dura aun cuando ese salario no alcance a cubrir la inflación doméstica. Según el informe, los sueldos medidos en dólares crecieron entre 5,5% y 8,4% en los últimos 12 meses, y entre 105,9% y 131,8% desde el inicio del gobierno actual, dependiendo de la fuente (iProfesional compilando SIPA y BCRA). Al mismo tiempo el BCRA reportó que el dólar mayorista registró su mayor atraso en enero de 2025, lo que ayudó a que los salarios en dólares alcanzaran picos meses después. Pero hay heterogeneidad: SIPA muestra que el promedio salarial subió 3,7% respecto al último valor de la gestión anterior, mientras que la mediana apenas quedó 0,8% por encima de noviembre de 2023 y 2,5% por debajo del máximo de enero de 2025. Eso indica que las mejoras en dólares fueron más marcadas entre los salarios altos (según Federico Pastrana, consultora C‑P).

¿Qué indicador refleja mejor el poder de compra real?

Para entender cuánto puede consumir alguien en el mercado local, el salario real en pesos deflactado por la inflación es la medida relevante. El INDEC muestra la pérdida real citada; medir en dólares no captura subas de precios locales. Para comparaciones internacionales —cuánto rinde un salario frente a una canasta— lo correcto es usar Paridad del Poder Adquisitivo (PPA). Investigaciones de Tornarolli, Gasparini y Schteingart para Fundar muestran que Argentina tenía ingresos laborales PPA superiores al promedio regional hasta 2021, pero la brecha se fue reduciendo desde 2018. Un reporte de Focus Market complementa que, en dólares corrientes, Argentina está por encima de Bolivia, Paraguay y Brasil, pero por debajo de Uruguay y Chile. Economistas como Federico Glustein y Melisa Sala advierten que un salario en dólares que nace de la apreciación cambiaria tiende a ser una 'ilusión' si no viene acompañado por mayor productividad o mejoras en el poder adquisitivo local.

Qué hacemos: interpretación práctica y recomendaciones

Primero: no nos dejemos llevar por titulares que celebran subas en dólares sin contexto. Ojo que la mejora en dólares es volátil: una reversión cambiaria borra esas ganancias. Recomendamos prudencia y documentación —alineado con nuestra postura sobre el dólar—; los trabajadores y sindicatos deberían negociar cláusulas de actualización por inflación y por tipo de cambio cuando corresponda. Para quienes ahorran, diversificar (pesos, instrumentos ajustables, una porción en moneda dura) y documentar la exposición es clave. Los empleadores y el sector público deberían priorizar aumentos vinculados a productividad para no profundizar desigualdades: SIPA muestra que los aumentos más fuertes favorecieron a los salarios altos, empujando el promedio hacia arriba mientras la mayoría perdió terreno. Y para las comparaciones internacionales, promover actualizaciones de series PPA con datos recientes: Fundar llega hasta 2021, necesitamos estimaciones posteriores para tomar mejores decisiones. En suma: la suba en dólares existe, pero es sobre todo cambiaria; la recomendación es interpretar con cuidado, exigir datos desagregados y protegerse frente a reversos.

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