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Reglamentaron el nuevo recibo de sueldo: qué cambia y cómo prepararse

El Poder Ejecutivo publicó los decretos 407/2026, 408/2026 y 409/2026 el 1/6/2026; los recibos quedan digitalizados y con mayor trazabilidad, pero hay desafíos prácticos y de privacidad.

Publicado el 1 de junio de 2026, 20:05 hs

Reglamentaron el nuevo recibo de sueldo: qué cambia y cómo prepararse

El Gobierno reglamentó las reformas de la Ley de Modernización Laboral 27.802 mediante los Decretos 407/2026, 408/2026 y 409/2026, publicados en el Boletín Oficial el 1/6/2026; el cambio central es obligar esquemas digitales de documentación laboral que buscan mostrar el costo laboral total asumido por el empleador y el neto que recibe el trabajador (Boletín Oficial, 1/6/2026).

¿Qué cambia en el recibo de sueldo y para quién?

Los decretos precisan que el recibo de sueldo deberá diferenciar con claridad el costo laboral total y el neto percibido por el trabajador, una medida que apunta a dar más transparencia sobre cargas y aportes (Decretos 407/408/409, Boletín Oficial, 1/6/2026). Además, el texto reglamenta instrumentos digitales para justificar ausentismo por enfermedad: las prescripciones de reposo deberán emitirse por plataformas registradas en el Registro Nacional de Plataformas Digitales Sanitarias (ReNaPDIS) y por profesionales acreditados en la Red Federal de Registros de Profesionales de la Salud (REFEPS) (Boletín Oficial, 1/6/2026). Para el sector de plataformas de reparto y movilidad, el decreto los excluye expresamente de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT 20.744) y encarga a la Secretaría de Transporte la autoridad de aplicación del nuevo régimen.

Estas modificaciones afectan a empleadores formales, empleados en relación de dependencia y trabajadores de plataformas; sin embargo quienes trabajen para apps de reparto tendrán reglas distintas desde el inicio (Decretos 407/408/409, Boletín Oficial, 1/6/2026).

¿Cómo impacta esto en el bolsillo y en la transparencia?

Mostrar el costo laboral total en el recibo puede ayudar a los trabajadores a entender cuánto paga la empresa más allá del neto que llega a su bolsillo; eso facilita calcular aportes, liquidaciones y comparaciones entre ofertas laborales. El cambio operativo no significa automáticamente más plata para el empleado, pero mejora la trazabilidad de aportes y descuentos (Boletín Oficial, 1/6/2026). ANSES implementará un sistema informático de notificación del inicio y fin de trámites jubilatorios (Art. 252, LCT), lo que puede reducir meses de descoordinación entre empleador y organismo previsional (Boletín Oficial, 1/6/2026).

En la práctica, la mejora en transparencia puede reducir errores de liquidación y acelerar reclamos ante AFIP o ANSES, pero solo si los sistemas se integran: sin interoperabilidad entre sistemas de nómina, AFIP y ANSES, la información digitalizada corre riesgo de ser letra muerta. Ojo que la digitalización exige infraestructura: para muchos trabajadores esa transición puede significar trámites nuevos o necesitar ayuda técnica.

¿Qué problemas prácticos pueden surgir y cómo se resuelven?

La reglamentación trae buenas intenciones y también puntos débiles. Primero, la digitalización del ausentismo médico depende de plataformas y registros (ReNaPDIS y REFEPS); si no hay cobertura uniforme, quedarán trabajadores sin acceso efectivo a la certificación electrónica. Segundo, la exigencia de trazabilidad pone en juego datos sensibles de salud y laborales: es clave regular quién accede y por cuánto tiempo se guarda la información (Boletín Oficial, 1/6/2026). Tercero, la modificación de reglas gremiales —que fija un 5% de superposición para resolver disputas de personería— cambia criteria históricos (se modifica el Decreto 467/88 de 1988), por lo cual sindicatos y empresas deberán adaptarse a nuevos umbrales (Boletín Oficial, 1/6/2026).

Para mitigar estos problemas hacen falta tres cosas: 1) cronograma claro de implementación con pruebas piloto, 2) estándares mínimos de privacidad y encriptación, y 3) canales de asistencia para trabajadores sin acceso digital.

Qué hacer si sos empleado o empleador: pasos prácticos

Si sos trabajador, fijate en el nuevo recibo que aparezcan por separado: remuneraciones, aportes, contribuciones patronales y el "costo laboral total" (ver Boletín Oficial, 1/6/2026). Guardá copias digitales y en papel de los primeros recibos en que se aplique el nuevo formato; sirven como referencia para reclamos ante la ART, AFIP o ANSES. Consultá con tu obra social o con recursos humanos sobre el uso de ReNaPDIS para licencias médicas.

Si sos empleador, revisá tu software de nómina antes de que empiece a regir la exigencia: adaptá plantillas para mostrar costo laboral total, prepará integración con ANSES para notificaciones de trámites jubilatorios (Art. 252), y documentá políticas de acceso a datos médicos. Ojo que la exclusión de plataformas de reparto de la LCT crea un régimen separado; las empresas de ese sector deberán coordinar con la Secretaría de Transporte (Decretos 407/408/409, Boletín Oficial, 1/6/2026).

Sí, es un embole poner todo a punto, pero se hace una vez: transparencia y trazabilidad bien implementadas favorecen menos errores y más control ciudadano sobre el propio empleo.

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