Qué hacer con las etiquetas de Mercado Envíos para evitar fraudes
Las etiquetas de envío imprimen datos que pueden facilitar estafas; destruílas con método seguro y rastreá sólo por la app oficial.
Una etiqueta de Mercado Envíos puede ser suficiente para que un delincuente arme una estafa: el propio historial de filtraciones mostró la exposición de aproximadamente 300.000 usuarios tras el hack del grupo Lapsus en marzo de 2022 (Mercado Libre, citado por iProfesional, marzo 2022). Por eso la recomendación central es simple y práctica: tratá la etiqueta como un documento confidencial y destruírla antes de arrojarla.
¿Por qué una etiqueta es tan valiosa para un delincuente?
La etiqueta junta nombre, usuario, dirección exacta y códigos que sirven para validar una entrega. Esa información permite dos cosas: localizar domicilios con alta probabilidad de compras electrónicas y construir escenarios de ingeniería social (por ejemplo, la estafa del "paquete fantasma").
Además, la historia reciente lo ilustra: el hack de marzo de 2022 —que dejó expuestos datos de cerca de 300.000 cuentas según la propia compañía citada— es un ejemplo de cómo datos digitales y físicos se cruzan para potenciar fraudes (iProfesional, marzo 2022). Ojo que desde ese incidente han pasado 4 años hasta 2026, pero la vulnerabilidad física sigue siendo la misma si la etiqueta se deja intacta en la basura (iProfesional, 2/3/2026). La Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) y las empresas logísticas han reportado oleadas de intentos de suplantación vía SMS y sitios falsos, por lo que la información impresa vale más que parece.
¿Qué podemos hacer en casa con la etiqueta?
Primero: no tirar la etiqueta entera al cesto. Si se tiene trituradora, procesarla (método preferible). Segunda opción: tacharla con un marcador permanente grueso cubriendo nombre, dirección, número de seguimiento y códigos de barras.
Tercera opción válida y rápida para muchas etiquetas térmicas es aplicar calor localizado: varios artículos técnicos indican que el papel térmico reacciona al calor y pierde el contraste (iProfesional, 2026). Pero ojo que usar fuego es peligroso; preferimos un secador de pelo a baja distancia y en zona ventilada. Otra alternativa casera es frotar alcohol isopropílico (cuidado con superficies inflamables) o dejar aceite de cocina o vinagre por unos minutos para despegar adhesivos difíciles. Siempre evaluar riesgos: no recomendar ardidas ni manipular con menores presentes.
¿Qué dice la ley y qué responsabilidad tienen las plataformas?
La protección de datos personales en la Argentina se fundamenta en la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales (Boletín Oficial, 2000). La Agencia de Acceso a la Información Pública interpreta que las plataformas y los proveedores logísticos deben cuidar la confidencialidad hasta el momento de la entrega. Una vez recibida la caja, la custodia física pasa al consumidor, pero si la fuga ocurrió por mala práctica de la empresa antes de la entrega, la víctima puede iniciar reclamos administrativos o penales.
Por eso conviene dos cosas: a) exigir medidas de seguridad a la plataforma (registro del reclamo formal) y b) denunciar intentos de fraude a la UFECI o Defensa del Consumidor para dejar constancia. Si recibís SMS o links pidiendo datos, no cliquear: contactá al servicio oficial y comparecé la alerta. Esa conducta ayuda a crear antecedentes que obliguen a mejorar procesos logísticos.
Recomendaciones prácticas y cierre
Recomendamos una gestión práctica y verificada: 1) rastreá tus envíos sólo por la aplicación oficial de Mercado Libre o la web oficial del courier; 2) destruilá la etiqueta en tu casa (trituradora o marcador permanente); 3) si usás calor, preferí un secador y hacelo con precaución; 4) ante un intento de suplantación, guardá capturas y radicá reclamo en Defensa del Consumidor y UFECI.
No es paranoia: la realidad combina filtraciones digitales y papeles en la calle. Cumplir estas medidas toma segundos y corta cadenas que los estafadores aprovechan. Y ojo: exigir a las plataformas mejores prácticas y protocolos de entrega es parte del arreglo —la ley 25.326 les pone obligaciones y vos tenés recursos para reclamar (Boletín Oficial, 2000).