Qué apps usan los argentinos y dónde avanza la inteligencia artificial
El ITBA encuentra que Argentina está en el promedio regional (26,22%) y lidera en apps financieras; la IA crece pero plantea brechas de acceso y uso.
La tercera edición del Índice de Innovación Regional del Hub de Innovación del ITBA (publicado por La Nación el 15/3/2026) muestra que Argentina tiene una adopción de tecnología del 26,22%, muy cerca del promedio regional de 26,07% y detrás de México (27,16%) y Colombia (26,82%). Es decir: no somos outsized en la región, pero sí lideramos en nichos concretos —sobre todo en servicios financieros— y en el uso cotidiano de información digital.
La foto en números
El informe, basado en 4.000 encuestas aplicadas por Voices Consultancy, entrega cifras concretas: Argentina lidera el uso de tecnología en servicios financieros con 36,6% (ITBA/La Nación, 15/3/2026), y usa tecnología para acceder a la información en 40,1% de los casos. El índice de adopción general del país es de 26,22% frente al 24,07% de Brasil y el 27,16% de México. Además, el 84% de la población regional considera que las herramientas tecnológicas tienen un impacto positivo (ITBA/La Nación, 15/3/2026). En educación, el 55,1% de los argentinos usa tecnología para aprender, y el 60% de la región usa YouTube con fines educativos. Estos números señalan dos cosas: la penetración es alta en comunicación/entretenimiento (79% y 67% regional) y hay áreas con demanda no cubierta, como seguridad y ciertas compras (datos: ITBA/La Nación, 15/3/2026).
¿Qué cambia esto en el día a día de los argentinos?
En la práctica, significa que mucha gente resuelve tareas esenciales con el celular: pagar servicios, enterarse de noticias, aprender por YouTube o hacer trámites con Mi Argentina (20,3% de uso en Argentina, según ITBA/La Nación, 15/3/2026). También hay límites: sólo el 8,8% usa apps de supermercados y el 11,1% apps de comida, por debajo del promedio regional. O sea, las funciones básicas están cubiertas, pero la extensión hacia compras y hogar es menor. Otro dato clave es la demanda no satisfecha: 31% de los argentinos no tiene acceso a apps de servicios financieros y quisiera tenerlo; 41% pide herramientas para seguridad (ITBA/La Nación, 15/3/2026). Esto marca oportunidades claras para empresas y políticas públicas: no es tanto convencer al usuario como bajar precio, mejorar calidad y simplificar acceso.
La IA: uso rápido, precauciones necesarias
La irrupción de la IA es la otra lectura fuerte. El informe registra que el 38,5% de los argentinos afirma conocer herramientas de IA (ChatGPT, Gemini, Copilot, etc.) y que el 45% de los que buscan información personal recurre hoy a la IA (ITBA/La Nación, 15/3/2026). Recordemos la línea temporal: ChatGPT se lanzó en noviembre de 2022 y en apenas tres años la presencia de la IA pasó de marginal a cotidiana en muchas tareas. Eso trae beneficios pero también riesgos: la mitad de quienes usan IA redujeron el uso de otras apps, lo que puede concentrar dependencias tecnológicas. Desde nuestra postura previa sobre IA, recomendamos tratar recomendaciones generadas por IA como publicidad: exigir identificación clara de contenidos automatizados, medir el beneficio real antes de integrar herramientas al flujo de trabajo y priorizar alternativas verificables y auditables.
Qué deberían hacer empresas y Estado (y qué puede hacer la gente)
Empresas: mejorar experiencia, transparencia y soporte. Si un 31% quiere acceso a servicios financieros y hoy no lo tiene, las billeteras y bancos tienen mercado —pero ojo que la solución pasa por cobrar menos comisiones y ofrecer garantías claras (ITBA/La Nación, 15/3/2026). Estado: priorizar conectividad y alfabetización digital en franjas con menor penetración socioeconómica, donde la brecha de uso de IA entre niveles ABC y D es notoria (diferencias reportadas en el informe). Ciudadanos: validar beneficios reales antes de sumarse a modas; aprender a usar herramientas combinadas (YouTube para aprender, IA para consultar) como sugiere el informe. No es una receta técnica sofisticada: es bajar costos, aumentar claridad y enseñar a usar. Ojo que la tecnología puede mejorar la vida, pero solo si se la hace accesible y comprensible.