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Por qué algunos atraen más a los mosquitos y cómo elegir repelente este verano

Explicamos por qué los mosquitos pican más a ciertas personas y qué repelentes y medidas prácticas funcionan mejor para evitar picaduras y riesgos sanitarios.

Publicado el 19 de febrero de 2026, 14:34 hs

Las altas temperaturas traen más mosquitos, pero no pican a todo el mundo por igual. Entender por qué nos ayudan a tomar decisiones prácticas: qué ropa usar, cuándo aplicar repelente y cómo reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por estos insectos.

Por qué algunos son más "deliciosos"

Varios factores convierten a una persona en objetivo preferido. Estudios y revisiones señalan tres grandes motivos: la genética (incluido el grupo sanguíneo), la mezcla de bacterias en la piel que genera olores específicos, y las señales que emitimos al respirar y sudar.

  • Grupo sanguíneo: investigaciones indican que las personas con grupo O reciben aproximadamente el doble de picaduras que las de grupo A (revisión científica; ver fuentes). Esto no significa que todas las personas O sean atacadas, pero sí aumenta la probabilidad de que el mosquito fije su objetivo (revisión en Frontiers in Cellular and Infection Microbiology, 2019).

  • Olores de la piel y microbioma: la composición de bacterias cutáneas produce compuestos volátiles distintos entre personas; esos compuestos son claves para la orientación del mosquito.

  • Señales físicas: el dióxido de carbono que exhalamos y el calor corporal son rastros que los mosquitos detectan a distancia. Esto explica por qué las personas más grandes, quienes hacen actividad física o consumen alcohol suelen atraer más picaduras.

A nivel de salud pública, los mosquitos son responsables de enfermedades como dengue, zika y chikungunya. La Organización Mundial de la Salud señala que los casos de dengue reportados aumentaron alrededor de 8 veces en las últimas dos décadas, lo que subraya la importancia de la prevención (OMS, dengue fact sheet).

Cómo reducir las picaduras (medidas prácticas)

  1. Ropa y horarios: usar ropa holgada y colores claros que cubra brazos y piernas; evitar ropa negra o roja cuando estemos al aire libre. Ojo que los mosquitos de ciertas especies son más activos al amanecer y al atardecer.

  2. Fuentes de agua: eliminar recipientes con agua estancada (macetas, baldes, bebederos) porque son los criaderos. Es la medida comunitaria más efectiva para cortar el ciclo de reproducción.

  3. Barreras físicas: poner mosquiteros en ventanas y puertas, y usar mosquiteros para cunas o carpas en la playa.

  4. Higiene y alcohol: ducharse después de hacer ejercicio y moderar el consumo de alcohol cuando estemos en zonas con muchos mosquitos, ya que el calor corporal y la transpiración aumentan la atracción.

Qué repelente elegir y cómo usarlos

Los organismos de salud recomiendan repelentes con principios activos probados. Entre las opciones más seguras y efectivas están DEET e icaridina (también llamada picaridin).

  • DEET: concentraciones intermedias (por ejemplo 20-30%) proporcionan protección durante varias horas; la duración aumenta con la concentración, pero no de forma lineal. Para adultos y exposiciones prolongadas los productos con DEET son una referencia por su eficacia (CDC, Insect Repellents).

  • Icaridina/picaridin: a 20% suele ofrecer protección similar a DEET y suele ser mejor tolerada por pieles sensibles y recomendada para niños en productos formulados para tal fin (CDC).

  • Aplicación correcta: aplicar repelente sobre piel expuesta y ropa según indicación del producto; siempre aplicar después del protector solar y reaplicar según la duración indicada y luego de bañarse o sudar en exceso (instrucciones del fabricante y recomendaciones del CDC).

  • Productos a evitar o usar con precaución: aceites esenciales pueden tener efecto corto y menor consistencia; no todos están aprobados para bebés. Seguir siempre las indicaciones para edad mínima y concentración.

Un par de prioridades y cierre

  1. Si vivís en zonas con riesgo de arbovirosis, priorizá el control de criaderos y el uso de repelentes recomendados por salud pública. 2) En campañas comunitarias, la reducción de agua estancada suele tener más impacto que la protección individual aislada.

La ciencia nos dice que la atracción no es caprichosa y que hay herramientas concretas para disminuir el problema. No es magia: ropa clara, mosquiteros, eliminar agua y un repelente con DEET o icaridina aplicado correctamente reducen significativamente las picaduras. Para información sobre brotes y números de casos, consulten las páginas oficiales del Ministerio de Salud y la OMS.

Fuentes principales: revisión en Frontiers in Cellular and Infection Microbiology (atracción y grupo sanguíneo), Centers for Disease Control and Prevention (recomendaciones sobre repelentes) y Organización Mundial de la Salud (tendencia de dengue en las últimas dos décadas).

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