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Nuevo Impuesto a las Ganancias: 1 millón más alcanza, menos deducciones y tasa menor

El gobierno planea bajar el mínimo y simplificar deducciones para que paguen 1 millón más, reducir la tasa máxima a 25% y ampliar la base al 20% de trabajadores, según iProfesional y el FMI.

Publicado el 30 de mayo de 2026, 14:06 hs

Nuevo Impuesto a las Ganancias: 1 millón más alcanza, menos deducciones y tasa menor

Se trata de una reforma tributaria que amplía la base de Ganancias para alcanzar al 20% de los trabajadores —lo que, según proyecciones citadas por iProfesional y el FMI, implicaría sumar cerca de 1 millón de contribuyentes adicionales— y, al mismo tiempo, bajar la alícuota máxima de 35% a 25% y simplificar deducciones. (Según iProfesional, que cita datos de ARCA y declaraciones del Ministerio de Economía; el FMI aporta la estimación de recaudación.) Este párrafo resume la combinación central: más gente dentro del impuesto, pero una escala más baja y menos ítems descontables.

¿A quiénes alcanzaría y cuánto representan esos números?

La base actual de contribuyentes alcanzados por retenciones fue de 1.055.431 personas en marzo, compuesta por 883.969 asalariados y 171.462 jubilados (según ARCA a La Nación, citado por iProfesional). Eso equivale a alrededor del 10% de la masa de empleados en relación de dependencia, mientras que la meta anunciada es llegar al 20% (según declaraciones oficiales reseñadas por iProfesional). El salto anunciado —un millón más— no es homogéneo: el propio informe señala que se trata en buena parte de trabajadores y jubilados de bajos ingresos. Según el FMI, la ampliación podría significar para ANSES una recaudación adicional equivalente a 0,4% del PBI; a modo de contexto, la recaudación por Ganancias ronda 1,8% del PBI (según FMI, citado por iProfesional). Ese contraste ayuda a dimensionar el impacto macroeconómico frente al efecto sobre bolsillos individuales.

¿Cómo cambia la carga para el bolsillo del trabajador?

El Gobierno propone reducir la cantidad de deducciones y simplificar la liquidación para bajar la carga administrativa, citando deducciones que están "desactualizadas" como gastos de automóvil por $7.200 y los intereses de créditos hipotecarios por $20.000, vigentes desde hace 20 años (según el Ministerio de Economía, citado por iProfesional). La idea es que, aunque más personas empiecen a pagar, una escala con menor alícuota máxima —25% frente al 35% actual, según el Ejecutivo— deje la carga promedio más baja para quienes tributan más. Sin embargo, el efecto neto en cada caso depende de la combinación entre menor número de deducciones, el nuevo piso a partir del cual se tributa y la progresividad real de la escala; por eso importan los detalles de tramos y exclusiones que todavía no están publicados.

¿Qué riesgos y dudas quedan sobre la implementación?

Hay varios puntos que no están claros y que pueden cambiar ganancia o pérdida real en el bolsillo. Primero, la baja del mínimo para pagar puede atrapar a trabajadores por la indexación salarial: en marzo la cantidad de jubilados con retenciones subió 21,6% interanual y la variación de ingresos explica parte del aumento de contribuyentes (datos de ARCA citados por iProfesional). Segundo, la eliminación de deducciones puede golpear a quienes tienen gastos específicos (hipoteca, movilidad, medicina) si no hay mecanismos compensatorios. Tercero, la transición importa: si la reducción de alícuota es gradual y las escalas no se ajustan a la inflación, el resultado puede ser más recaudación pero también mayor litigiosidad. En síntesis, sin simuladores públicos y reglas claras, la reforma tiene margen para generar sorpresas.

Qué pedimos como requisito mínimo: transparencia y medidas prácticas

Vemos con buenos ojos la intención de simplificar, pero exigimos claridad sobre cuatro cosas antes de aprobar cambios de este alcance: 1) simuladores oficiales de AFIP que muestren el impacto por nivel de ingreso; 2) detalle de las nuevas escalas y tramos, con ejemplos; 3) una pauta de transición para no "enganchar" a trabajadores por ajustes automáticos de salarios; y 4) datos desagregados que permitan verificar la afirmación de que la medida recauda 0,4% del PBI (estimación del FMI citada por iProfesional). Fijate: la gente necesita saber si va a pagar más o menos y cuánto, no sólo números agregados. En esa línea, proponemos publicar comparativos año contra año y simulaciones por sectores para que la autonomía del contribuyente no dependa de conjeturas.

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