notas

Morosidad récord: familias con atraso del 11,2% y préstamos personales al 13,8%

La mora bancaria sube por 16° mes seguido; el crédito a familias se deterioró fuertemente y el sistema muestra riesgo creciente (Informe sobre Bancos, BCRA).

Publicado el 25 de abril de 2026, 20:05 hs

Morosidad récord: familias con atraso del 11,2% y préstamos personales al 13,8%

La morosidad del crédito a familias alcanzó 11,2% en febrero de 2026, el décimo sexto mes consecutivo de suba, según el Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Esta cifra sintetiza el problema: los atrasos en pagos se concentraron en préstamos personales y tarjetas mientras el consumo masivo se mantiene débil.

¿Qué pasó con la mora y quiénes la están pagando?

El diagnóstico es claro y cuantificado. El ratio de irregularidad del crédito al sector privado fue 6,7% en febrero de 2026, un incremento de 0,3 puntos porcentuales respecto a enero y de 4,9 p.p. interanual (Informe sobre Bancos, BCRA). Al desagregar, la morosidad en hogares trepó a 11,2% (BCRA), con préstamos personales en 13,8% y tarjetas en 11,6% (BCRA). Esto implica que los atrasos más frecuentes se concentran en líneas de consumo sin garantías.

Ojo que no es un problema sólo de cantidad: la mora en el segmento "otros" llegó a 34,4%, lo que refleja clientes con menor perfil crediticio o productos de mayor riesgo (BCRA). Para empresas la mora sigue siendo menor —2,9% en febrero, desde 0,8% un año atrás— pero también muestra aceleración (BCRA). Cada número viene del BCRA; son los que operan el monitoreo que usan los bancos.

¿Por qué sube la morosidad y cómo se enlaza con la economía real?

Hay varios factores que empujan. Primero, el ingreso real de las familias está deteriorado, lo que reduce capacidad de pago y explica la escalada de la mora en consumo. Segundo, la expansión del crédito perdió ritmo: el crédito a familias dejó de crecer a fines de 2025 y la demanda cayó en segmentos clave como tarjetas e hipotecarios (Encuesta de Condiciones Crediticias, BCRA).

Tercero, la composición del activo bancario cambió: la exposición al sector privado alcanzó 44,4% del activo total en febrero (+0,2 p.p. mensual y +6,3 p.p. interanual), un salto que responde en parte a la caída real del peso tras la devaluación y a cambios en la composición del portafolio (Informe sobre Bancos, BCRA). Además, economistas citados por la nota apuntan que parte del repunte en bienes durables y turismo se financió con crédito, lo que agrava la presión sobre la capacidad de pago (Ámbito; economista Ricardo Arriazu).

¿Qué podemos esperar y qué conviene hacer ahora?

El escenario no mejora solo: con mora al alza, menor demanda de crédito y consumo masivo débil, el sistema podría ver un empeoramiento sostenido si la inflación y la pérdida de ingresos persisten. Los bancos mantienen niveles de cobertura más altos, pero el riesgo es que la calidad de cartera siga deteriorándose en los próximos meses (Informe sobre Bancos, BCRA).

Para las familias: recomendamos prudencia. Antes de tomar un crédito, calcular capacidad de pago real con escenarios conservadores, priorizar cancelar deudas de mayor tasa y exigir transparencia sobre costos y comisiones. Para los bancos y reguladores: aumentar la información pública sobre condiciones y provisiones, y monitorear segmentos de mayor riesgo como préstamos personales y "otros". Finalmente, para el público en general: seguir de cerca los informes del BCRA y las encuestas de condiciones crediticias; son las señales tempranas que indican si la tendencia se frena o continúa.

En resumen, los datos del BCRA muestran un deterioro claro en la mora, concentrado en hogares y crédito de consumo. Recomendamos prudencia y medidas concretas de protección tanto del lado del deudor como del oferente, para evitar que este problema pase de ser ciclado a sistemático.

← Volver a notas