Mayo: rotación hacia bonos CER largos, mayor dolarización y foco en renta fija
Los inversores recomponen carteras: salen de CER corto, buscan CER 2027-28, aumentan posiciones en bonos en dólares y obligaciones negociables.
El mercado de mayo reconfigura carteras: se impone la salida de CER de corto plazo y la búsqueda de CER más largos, a la vez que aumenta la preferencia por bonos en dólares y obligaciones negociables de calidad. Según la nota del 4/5/2026, los CER con vencimiento 2027-2028 ofrecen tasas reales positivas en torno al 6-7%, mientras que los tramos cortos quedaron con tasas reales negativas. Este cambio no es una moda: es una reacción a la compresión de tasas que dejó a las letras del Tesoro menos atractivas.
¿Por qué rotar hacia CER largos?
Vimos que los tramos cortos de CER perdieron poder de atracción porque ahora rinden por debajo de la inflación real. Según la nota del 4/5/2026, los CER 2027-2028 pagan tasas reales cercanas al 6-7%, lo que los vuelve más interesantes que los vencimientos 2026, que muestran rendimientos reales negativos. El argumento es sencillo: conservar cobertura contra la inflación pero con mejor premio. Además, en contextos de compresión de tasas, aumentar duration protege frente a nuevas caídas nominales. Ojo que mayores plazos traen más volatilidad de precio ante cambios bruscos en tasas, por eso recomendamos diversificar entre varios vencimientos y ajustar la posición según horizonte de liquidez y necesidades de plata urgente.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
La principal consecuencia es que el carry trade pierde protagonismo. La nota indica que las letras del Tesoro bajaron desde niveles superiores al 30% hacia la franja del 24%-26%, una comparación temporal que explica por qué la tasa fija dejó de ser tan atractiva. Ante eso, muchos inversores comienzan a dolarizar cartera. Según estrategas citados, bonos soberanos como AE38 y AO28 pueden ofrecer rendimientos cercanos al 7% anual en dólares cuando el objetivo es cobrar renta más que buscar ganancias de capital. En paralelo, las obligaciones negociables de empresas con buena calificación ofrecen alrededor de 6,5% en dólares según Adcap, lo que amplía alternativas para quienes buscan retorno y diversificación fuera del instrumento público.
Riesgos y límites: ¿por qué no dolarizarlo todo?
Dolarizar reduce exposición a inflación local, pero no elimina riesgos. La nota apunta que la posibilidad de compresión adicional del riesgo país es limitada, por lo que el upside por caída del riesgo país es menor y la apuesta pasa por cobrar intereses. Además, bonos en dólares y ONs conllevan riesgo de crédito y volatilidad internacional. Si el tipo de cambio muestra saltos, pueden existir oportunidades tácticas, pero también peligro si se entra tarde. Recomendamos prudencia: combinar instrumentos, exigir trazabilidad de las operaciones y planificar costos fiscales y de comisiones antes de dolarizar masivamente, en línea con nuestra postura previa sobre finanzas.
Qué hacer en práctica: pasos concretos
- Revisar liquidez y horizonte: antes de mover posiciones, fijate cuánto necesitás en 3-6 meses. 2) Reducir exposición a CER corto y subir a CER 2027-2028 para mejorar rendimiento real, según la nota que reporta 6-7% real en esos tramos. 3) Dolarizar una porción razonable con bonos soberanos y ONs de calidad (AE38/AO28 cerca de 7% y ONs alrededor de 6,5% según los analistas citados) sin hacerlo todo. 4) Controlar costos: comisiones, impuestos y el impacto de las brechas cambiarias. 5) Mantener parte en instrumentos líquidos por si el mercado se vuelca a movimientos tácticos. En resumen, no es momento de maximalismos: combinar pesos indexados, bonos en dólares y créditos corporativos de alta calidad y planificar costos y trazabilidad antes de decidirse.