Las deudas de tarjeta no se borran solas: claves para consumidores y billeteras
La prescripción judicial difiere de la permanencia en bases crediticias; además, la morosidad en billeteras sube y obliga a medidas para clientes y empresas.
No, las deudas de tarjeta no "desaparecen" a los cinco años: la ley financiera fija plazos distintos para reclamar judicialmente (1 año vía ejecutiva y 3 años vía ordinaria) y la información negativa puede seguir en bases como Veraz hasta 5 años (Ley 25.065; iProfesional, 27/3/2026).
¿Se borran las deudas a los cinco años?
Vemos mucha confusión entre prescripción judicial y permanencia en bases de datos. La Ley 25.065 establece que las entidades pueden iniciar la vía ejecutiva dentro de un año y la acción ordinaria dentro de tres años; si no lo hacen, pierden esa vía judicial (Ley 25.065; iProfesional, 27/3/2026). Ojo que eso no implica que la obligación deje de existir: la deuda subsiste, pero el acreedor pierde el mecanismo judicial para exigirla. Además, el registro en bases de datos crediticias como Veraz puede mantenerse hasta cinco años, y esa presencia afecta el crédito futuro (iProfesional, 27/3/2026). Si el deudor admite la deuda —por ejemplo con un pago parcial o plan— el plazo se interrumpe y vuelve a correr. Recomendamos no basar decisiones financieras en mitos y, ante una demanda, plantear la prescripción en tiempo y forma.
¿Qué pasa si desinstalás la billetera digital?
La eliminación de la app no es una solución. Según iProfesional (27/3/2026), alrededor del 25% de los créditos otorgados por billeteras hoy están en mora; las empresas suelen primero ofrecer normalizaciones y negociaciones, pero si no hay voluntad de pago muchas veces derivan el caso a estudios jurídicos. Además, las billeteras cobran tasas altas: una TNA promedio de 115%-120% y un costo financiero total que en la mayoría de los casos supera el 200% anual, y en algunos casos roza el 300% (iProfesional, 27/3/2026). Eso explica por qué las cuotas aumentan rápido respecto de los ingresos reales de los clientes, sobre todo si la inflación prevista está entre 27% y 30% anual (iProfesional, 27/3/2026). Borrar la app no borra la deuda ni la trazabilidad: la empresa sigue teniendo datos para identificar al deudor.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
La mora creciente presiona tanto a consumidores como a las propias fintech. En enero de 2026 la irregularidad en el segmento de entidades no bancarias superó el 27% (iProfesional, 27/3/2026), un nivel que se acercó a lo observado en la crisis de 2019 y en 2020 durante la pandemia (comparación temporal según iProfesional). Las principales plataformas concentran casi el 60% del mercado y ya estudian reducir tasas para estabilizar carteras y beneficiar a millones de clientes: la medida podría alcanzar a unos 6 millones de usuarios, la mitad trabajadores informales (iProfesional, 27/3/2026). Desde el punto de vista del sistema, una mora tan alta incrementa el riesgo sistémico de crédito de consumo y encarece el financiamiento futuro.
Qué recomendamos y qué pedir como consumidor
Vemos esto como un llamado a la transparencia: las plataformas y bancos deben mostrar TNA, CFT y escenarios de evolución de cuotas, y los consumidores necesitan herramientas claras para comparar costos y autonomía antes de aceptar crédito. Si estás endeudado, solicitá por escrito el detalle de capital, intereses y comisiones; conservá comprobantes de cualquier negociación y, ante una demanda, planteá la prescripción si corresponde. Para las autoridades, insistimos en exigir estándares mínimos de información y educación financiera: facilitar simuladores, plazos y consecuencias reales es una manera de evitar que la gente tome decisiones creyendo en mitos.
En resumen, no es buena idea confiar en que la deuda "se borra sola". Informarse, negociar y exigir transparencia nos protege mejor que borrar una app y esperar que el problema desaparezca.