Economía del conocimiento: Argentina tiene ventaja en IA pero hace falta prudencia
Argencon destaca un récord de u$s9.700 M en exportaciones 2025 y proyecta superar u$s10.000 M en 2026; el sector reclama incentivos y más trazabilidad en IA.
La economía del conocimiento en Argentina cerró 2025 con un récord de exportaciones de u$s9.700 millones y, de acuerdo a Argencon, espera superar los u$s10.000 millones en 2026. Ese dato resume la tesis central del panel en la Expo EFI: talento y producto de calidad ponen al país en una ventana de oportunidad para soluciones con inteligencia artificial, pero la ventaja no está decretada, se construye.
¿Por qué Argentina se diferencia en IA?
Vemos tres ventajas comparativas claras explicadas por referentes del sector: capital humano acumulado, oferta especializada y proximidad horaria con mercados clave. Argentina no compite por precio puro sino por complejidad de servicio, desde liquidaciones salariales hasta modelos predictivos para pesqueras, según ejemplos del panel. De acuerdo a Argencon, el sector mantiene crecimiento pese a la suba de costos en dólares porque vende valor que no siempre es sustituible por proveedores de menor costo. Esa afirmación es consistente con que el rubro ya es el tercer complejo exportador del país, detrás del sojero y del energético, y muestra que la demanda externa puede sostener una estrategia basada en calidad, siempre que se acompañe con competitividad de costos, no sólo con incentivos.
¿Qué habilidades y empleos pide la era de la IA?
Según Argencon, el complejo tiene cerca de 9.000 empresas y genera aproximadamente 348.000 empleos, en su mayoría calificados. Eso no es un dato menor: hablamos de demanda sostenida de perfiles técnicos y de roles híbridos. En la práctica las empresas piden contadores y abogados que además sean tecnológicos, profesionales capaces de validar modelos, detectar alucinaciones de IA y contextualizar resultados para clientes extranjeros. También se subrayó la importancia del inglés y de habilidades blandas como pensamiento crítico y disposición al aprendizaje continuo. La combinación de talento y formación continua es lo que permite que soluciones locales, como modelos predictivos para pesca, aumenten productividad sin ampliar planta ni flota.
¿Qué falta desde la política pública y las empresas?
La Ley de Economía del Conocimiento vigente hasta 2029 es una herramienta que ayuda a la radicación y promoción del sector, según Argencon, pero los expositores insistieron en que promoción no es protección. Competidores regionales aplican regímenes de incentivos y en un mundo de costos cada vez más competitivos Argentina debe emparejar políticas fiscales con medidas que mejoren productividad. Desde las empresas la demanda es por reglas claras, estabilidad y programas de capacitación que no dependan de ciclos políticos. Desde el Estado la demanda es por promoción inteligente: incentivos ligados a empleo calificado, exportaciones y transferencia tecnológica, además de infraestructura digital confiable.
Conclusión: prudencia activa para aprovechar la oportunidad
Recomendamos prudencia práctica: aprovechar la ventana que muestran los números de Argencon pero exigir trazabilidad y controles en productos basados en IA. La trazabilidad y la revisión humana no son frenos, son garantías comerciales que permiten vender más y mejor. Impulsar formación de perfiles híbridos, vincular incentivos a resultados exportadores y promover pruebas piloto con métricas claras son pasos concretos. Si se hacen bien, la combinación de calidad y competitividad de costos puede transformar el crecimiento exportador en empleo de calidad y en soluciones que contribuyan al desarrollo, sin regalar la ventaja tecnológica ni el riesgo reputacional.