Denuncian tasas muy superiores en La Matanza: ejemplo muestra brecha notable
Un informe del senador Diego Valenzuela denuncia que una fábrica en La Matanza pagó $8,9 millones en tasas en enero 2025, frente a $234.000 en la vereda opuesta en Tres de Febrero (iProfesional, 14/04/2026).
La denuncia pública del senador Diego Valenzuela apunta a que las tasas municipales en La Matanza son mucho más altas que en distritos vecinos: iProfesional reporta que en enero de 2025 una fábrica matancera pagó aproximadamente $8.900.000 en tasas, mientras que otra fábrica situada frente a ella, del lado de Tres de Febrero, pagó alrededor de $234.000 (iProfesional, 14/04/2026). El informe habla de diferencias "hasta cuatro veces"; sin embargo, los números citados muestran una relación global de cerca de 38 veces entre ambos pagos, según nuestro cálculo sobre las cifras publicadas (iProfesional, 14/04/2026).
¿Qué dicen los números?
Los datos concretos del informe son sencillos y preocupantes. iProfesional consigna $234.000 vs $8.900.000 en tasas abonadas por ambas empresas en enero de 2025 (iProfesional, 14/04/2026). En términos de valor por metro cuadrado la comparación es 308 pesos/m2 en Tres de Febrero contra 1.100 pesos/m2 en La Matanza, según la misma nota (iProfesional, 14/04/2026). Esa razón por metro cuadrado es de aproximadamente 3,6 veces; la relación entre los montos totales es de aproximadamente 38 veces, lo que sugiere que no todos los componentes del cargo están reflejados de forma homogénea o que hay rubros adicionales en uno de los casos. Los datos citados corresponden a enero de 2025; el propio informe no aporta un contraste con enero de 2024, lo que dificulta medir la evolución temporal (iProfesional, 14/04/2026).
¿Es legal o es confiscatorio?
El término "confiscatorio" aparece en la denuncia y en la presentación judicial de la empresa en La Matanza, según iProfesional (14/04/2026). Para sostener esa acusación ante la Justicia hay que mostrar dos cosas: cuánto de la tasa es realmente por un servicio prestado y cuánto es simple recaudación sin contraprestación. Aquí la documentación es clave. Vemos que la nota reproduce reclamos políticos y judiciales, pero no publica el detalle del cálculo municipal que justifique 8,9 millones en un mes. Ojo que, en materia tributaria, la forma y la base del cálculo pesan tanto como el monto final: es necesario pedir la desagregación del recibo, cuotas extraordinarias, y cualquier impuesto o aporte adicional que haya sido sumado por orden administrativa.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
Una brecha de costos así, aun si parcial, cambia decisiones de inversión y radicación. El informe menciona mudanzas de sucursales bancarias hacia distritos con menor presión fiscal, y sostiene que la política de tasas influye en la competitividad (iProfesional, 14/04/2026). En distritos industriales, mayores tasas por m2 actúan como un impuesto extra sobre la producción y pueden impulsar relocalizaciones, pérdida de empleo o desaceleración de inversión local. Además, cuando la carga varía tanto entre veredas, se crea un problema de distorsión competitiva entre empresas vecinas. Para el sector privado, la incertidumbre aumenta costos administrativos y legales: litigar o negociar consume recursos que podrían ir a operar el negocio.
Qué pueden hacer las empresas y qué debería revisar el municipio
Primero: documentar todo. Conservar liquidaciones, comprobantes y notas de pago es imprescindible si se va a litigar o reclamar administrativamente. Recomendamos pedir por escrito la desagregación del cálculo de tasas y el cuadro tarifario aplicable, y guardar las comunicaciones con el municipio (iProfesional, 14/04/2026). Segundo: evaluar el costo-beneficio de un reclamo administrativo antes de ir a la Justicia; a veces un pedido de revisión bien fundamentado logra una revisión sin juicio. Tercero: para los municipios, transparencia y tablas públicas comparables por m2 ayudarían a disipar dudas y a atraer inversión. En resumen, si la diferencia persiste, hay que exigir comprobantes y, si corresponde, recurrir a las vías judiciales con la documentación ordenada.