notas

Cómo la digitalización aceleró la captura de la cuota de miel del Mercosur-UE

La apertura del primer tramo de la cuota de miel sin aranceles se agotó rápidamente; la digitalización argentina facilitó presentaciones y generó reclamos regionales.

Publicado el 19 de mayo de 2026, 08:05 hs

Cómo la digitalización aceleró la captura de la cuota de miel del Mercosur-UE

La disputa por la cuota de miel sin aranceles a la UE se resolvió rápido: el primer tramo disponible, de 1.402 toneladas, se consumió en días y dejó a productores de Uruguay y Paraguay reclamando por una ventaja argentina (según la Secretaría de Agricultura, citado por La Nación, 18/5/2026). Aquí explicamos qué pasó, por qué la digitalización aceleró las operaciones y qué pedimos para que la simplificación no se transforme en opacidad.

¿Qué pasó con la cuota y cuánto representa?

El acuerdo Mercosur-UE incluyó un contingente que en este "año 0" asciende a 5.000 toneladas y no a 7.500, porque el volumen fue prorrateado por ocho meses de vigencia en 2026 (según la Secretaría de Agricultura, citado por La Nación, 18/5/2026). Ese total fue dividido en tres tramos: 1.402 toneladas hasta el 30/6, 1.800 toneladas a partir del 1/7 y otras 1.800 toneladas desde el 1/10 (Secretaría de Agricultura, La Nación, 18/5/2026). El agotamiento del primer tramo —reportado por algunos actores regionales como ocurrido en cuatro días— generó la polémica; el ministro Sturzenegger, en cambio, sostuvo que productores argentinos coparon la cuota "en horas" por la rapidez operativa (publicación en X, 18/5/2026).

¿Cómo explicó el gobierno la ventaja argentina?

El Gobierno atribuye la ventaja a la adopción anticipada de un sistema de autocertificación digital de origen, implementado en la plataforma de comercio exterior el mismo día en que el tratado entró en vigencia, según el ministro Sturzenegger (X, 18/5/2026). La UE permite autocertificación de origen para ciertos productos; en la práctica eso significa que el productor declara bajo juramento la procedencia y obtiene el formulario que habilita el beneficio arancelario. El funcionario también celebró la reducción de trámites y la menor intervención de organismos como el INTI, y citó como ejemplo un envío desde Concordia que entró sin pagar el arancel histórico del 17,3% (La Nación, 18/5/2026). La conjunción de una herramienta estatal accesible y la reacción rápida del sector privado fue decisiva.

¿Es legítimo o es ventaja desleal para el Mercosur?

Legalmente, la autocertificación está contemplada por la UE, por lo que no hay un incumplimiento per se; sin embargo, la velocidad con que un país opera frente a sus vecinos plantea una cuestión de equidad operativa. Exportadores de Uruguay y Paraguay denunciaron que la gestión tradicional mediante cámaras y validaciones los dejó retrasados y sin acceso al primer cupo (fuentes: medios regionales y declaraciones públicas citadas por La Nación, 18/5/2026). Ojo que la UE no publica el origen exacto de cada importación en sus informes de entrada, lo que dificulta supervisiones externas (La Nación, 18/5/2026). Desde nuestra postura, vemos la digitalización como positiva siempre que venga acompañada de transparencia, trazabilidad y controles para evitar prácticas que concentren beneficios en pocos actores.

Qué pedimos para que no sea solo un "bingo": transparencia y acompañamiento

No somos anti-digitalización: creemos que simplificar trámites ayuda a productores y reduce costos. Pero pedimos reglas claras. Primero, publicar lista de operadores certificados y de envíos asociados en tiempo razonable para permitir controles multisectoriales. Segundo, auditorías aleatorias sobre autocertificaciones y sanciones efectivas si hay irregularidades. Tercero, asistencia técnica y capacitación para pymes del Mercosur, porque la brecha tecnológica explica parte de la diferencia de velocidad. Finalmente, monitoreo público de volúmenes y beneficiarios por trimestre para comparar prácticas respecto de ejercicios futuros. Estas medidas protegen la transparencia del tratado y cuidan a los productores chicos que, si no, quedan fuera del reparto de la plata que genera la exportación.

← Volver a notas