Carry trade en pausa: por qué volvió a subir el dólar y qué mirar ahora
El mayorista trepó a $1.417 (4,4% en siete días) mientras el BCRA acumuló compras por u$s2.433 millones en abril; los especialistas hablan de corrección y no del fin del carry trade.
El tipo de cambio mayorista subió a $1.417 y acumuló un avance de 4,4% en siete días, según iProfesional; al mismo tiempo el Banco Central mostró compras de reservas por u$s2.433 millones en abril y u$s6.815 millones en lo que va del año, según datos del BCRA. Vemos esto como un ajuste después de una apreciación del peso que había dejado al dólar comprimido respecto a la inflación. En una frase: no parece una crisis cambiaria, sino una corrección con elementos estacionales y tácticos. Recomendamos prudencia: seguir señales de reservas, tasas y liquidaciones agrícolas antes de sacar conclusiones.
¿Por qué pegó ese salto en sólo una semana?
Hay varios factores que coinciden y explican la velocidad del rebote. Primero, el cierre de posiciones por fin de mes suele activar demanda de divisas; en este caso el volumen en futuros mostró movimientos compatibles con ese proceso, según operadores citados por iProfesional. Segundo, empresas que habían postergado pagos en moneda extranjera por expectativa de nuevas bajas decidieron acelerar cancelaciones cuando cambió la tendencia. Tercero, las liquidaciones del agro llegaron más retrasadas por temas climáticos, reduciendo oferta externa de dólares justo cuando la demanda se activó. Además, el BCRA compró u$s2.433 millones en abril, según su balance, lo que agrega presión compradora. Finalmente, la compresión de tasas en pesos —de alrededor de 3% mensual a cerca del 2% según Gustavo Neffa— desincentivó tenencias en pesos y ayudó al cierre de carry trades.
¿Significa esto el fin del carry trade?
No vemos el fin definitivo de la estrategia; más bien una pausa táctica. Analistas como Auxtin Maquieyra y Gustavo Ber interpretan la suba como una corrección que puede incluso favorecer nuevas ventanas para el carry trade. Algunos operadores plantean que la reactivación podría encontrarse alrededor de $1.450 en el mayorista si las tasas y la dinámica cambian, según fuentes consultadas por iProfesional. La lógica es simple: si las tasas en pesos vuelven a ofrecer rendimiento que compense riesgo cambiario, se volverán a abrir posiciones en pesos. Por otra parte, la mejora esperada en reservas por liquidaciones de la cosecha gruesa —previstas hasta mediados de año, según operadores— y entradas por RIGI y flujos financieros también son factores que pueden sostener la estabilidad. En resumen: pausa, no sentencia.
Qué mirar en las próximas semanas y qué hacer como ahorrista
Monitorear tres indicadores nos parece clave. Primero, las reservas netas del BCRA: la compra acumulada de u$s6.815 millones en el año (dato BCRA) da margen, pero hay que ver la velocidad de esas compras. Segundo, la dinámica de liquidaciones agroexportadoras: si las entradas se aceleran, alivia la presión sobre el tipo de cambio. Tercero, la trayectoria de las tasas en pesos: una reversión al alza reactivaría el carry trade. Para quien tiene plata en el mercado: no tomar decisiones apresuradas por un repunte de corto plazo. Fijate el CFT y la duración de instrumentos en pesos, evitá cerrar posiciones por pánico y considerá escalonar entradas si se busca cobertura cambiaria. Recomendamos prudencia y exigir transparencia: pedir datos oficiales y confirmar señales antes de rearmar posiciones.
Cerramos con perspectiva: el movimiento de fines de abril parece más un reajuste técnico que el inicio de una devaluación desordenada. Igual, los riesgos existen y dependen de cómo evolucionen reservas, cosecha y tasas. Por eso insistimos en la misma consigna que venimos manteniendo: usar herramientas financieras con trazabilidad, revisar fuentes oficiales y no confiar sólo en movimientos tácticos del mercado.